El reconocimiento del desempeño individual y colectivo refleja la cultura de reparto de resultados que sustenta el crecimiento de la empresa.
En el más reciente ciclo de reparto de resultados, Cabelte distribuyó más de 1 millón de euros en primas entre sus colaboradores, con un valor medio superior a 2 000€ por colaborador.
Esta iniciativa refleja un principio fundacional de la cultura empresarial: los resultados alcanzados son de todos, y todos merecen ser reconocidos por su contribución. En un sector industrial altamente exigente y competitivo — en particular en la industria de cables eléctricos e infraestructuras energéticas — Cabelte cree que el desempeño organizacional es el resultado directo del compromiso diario, la competencia técnica y la excelencia operativa de sus equipos.
Más allá de los resultados financieros, la empresa valora la forma en que esos resultados se alcanzan y el papel fundamental de los Colaboradores en su consecución.
Este reconocimiento llega en un momento especialmente relevante en la historia de Cabelte, marcado por una serie de inversiones estratégicas que están transformando la empresa a distintos niveles — desde la modernización de sus unidades productivas existentes hasta el refuerzo significativo de su capacidad industrial.
Entre estas inversiones, destaca la construcción de la nueva unidad industrial en Famalicão, la mayor inversión en la historia de Cabelte. Este proyecto representa un hito en la expansión de la capacidad productiva, el fortalecimiento de la innovación tecnológica y la consolidación de la competitividad internacional de la empresa en el mercado global de cables eléctricos y soluciones para infraestructuras energéticas.
Al mismo tiempo, esta nueva unidad industrial se consolida como una plataforma de crecimiento a largo plazo y de atracción de talento, siendo desarrollada por los mismos equipos que hoy son reconocidos en el marco de este programa de reparto de resultados.
Más que una inversión en infraestructuras, se trata de un compromiso estratégico con sus equipos, con el futuro de la industria manufacturera en Portugal y con el fortalecimiento de la posición de Cabelte en el sector energético y en la industria global de cables eléctricos.
En Cabelte, el crecimiento no se anuncia. Se construye — con personas.


